"La primera noche
ellos se acercan y cogen una flor
de nuestro jardín,
y no decimos nada.
La segunda noche
ya no se esconden
pisan las flores, matan nuestro perro
ellos se acercan y cogen una flor
de nuestro jardín,
y no decimos nada.
La segunda noche
ya no se esconden
pisan las flores, matan nuestro perro
y no decimos nada.
Hasta que un día
el más frágil de ellos
entra sólo en nuestra casa,
nos roba la luna, y
conociendo nuestro miedo
nos arranca la voz de la garganta.
Y porque no dijimos nada
ya no podemos decir nada"
(V. Maiakowski, 1893-1930)
Hasta que un día
el más frágil de ellos
entra sólo en nuestra casa,
nos roba la luna, y
conociendo nuestro miedo
nos arranca la voz de la garganta.
Y porque no dijimos nada
ya no podemos decir nada"
(V. Maiakowski, 1893-1930)
Este poema nos demuestra que en el mundo, la libertad de expresión cada vez se desvanece más rápidamente.
También nos recuerda, que no solo los culpables de que la libre expresión este desapareciendo en el mundo son los que, de manera injusta comienzan robando una flor de nuestro jardín, si no que también los culpables somos nosotros que aceptamos que nos arranquen la voz de la garganta.
También nos recuerda, que no solo los culpables de que la libre expresión este desapareciendo en el mundo son los que, de manera injusta comienzan robando una flor de nuestro jardín, si no que también los culpables somos nosotros que aceptamos que nos arranquen la voz de la garganta.



